
Obtener una corteza perfecta con lámparas de infrarrojos de 300W
Si alguna vez has tenido problemas con panes que se queman por fuera o quedan húmedos por dentro, sabrás cuán difícil es lograr un resultado óptimo. Todo se trata del calor. Para obtener esa corteza crujiente sin que el interior del pan se seque, utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta de 300W.
Por qué funciona
Estas lámparas emiten radiación de onda corta, lo que significa que el calor puede penetrar directamente en la masa del pan. Así, evita calentar la capa superficial de humedad y actúa directamente sobre la masa exterior. Esto desencadena la reacción de Maillard, lo que permite obtener una corteza de color marrón oscuro y crujiente, mientras que el interior del pan permanece suave y esponjoso.
Detalles técnicos
Elegimos 300W porque es la potencia ideal para hornos de tamaño medio. Ni demasiado baja, ni demasiado alta. Las lámparas están hechas de vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque deben resistir los cambios bruscos de temperatura sin agrietarse. También utilizamos un gas halógeno como llenado, lo que evita que el filamento se desgaste demasiado rápido, por lo que no es necesario reemplazar las lámparas cada dos semanas. Además, estas lámparas suelen adaptarse a conectores tipo R7. Si una de ellas se rompe, basta con reemplazarla y seguir adelante. Sin complicaciones.
Algunas cosas a tener en cuenta
Esta clase de potencia también tiene sus desafíos. Dado que el calor es muy intenso, es fácil quemar el pan si se coloca demasiado cerca del elemento de calentamiento. Es importante tener cuidado con la distancia entre el pan y el elemento de calentamiento, así como con los tiempos de cocción. Si la cinta transportadora se mueve demasiado despacio, la corteza del pan será demasiado gruesa.
Un último consejo: asegúrate de que tu sistema eléctrico sea adecuado. Estas lámparas consumen una cantidad considerable de corriente en cuanto se encienden. No quieres que se apague el interruptor justo cuando más lo necesitas.